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Giving focus to the Cultural, Scientific and Social Dimension of EU - CELAC relations

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Ponto de Ruptura Civilizatória: a Pertinência de uma Educação “Desobediente”

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Revista CTS nº 33. Dossier Nuevos desafíos en la enseñanza de las ciencias, la matemática y la tecnología
Walter Bazzo
En el marco del V Seminario CTS de Aveiro el profesor Bazzo intervino en el Simposio I iniciando el tema que nos presenta en este artículo. El objetivo de este artículo es llamar la atención dobre la falta de contundencia que desde la educación tecnológica y, por extensión, en la educación formal como un todo, especialmente relativa a los análisis de las relaciones CTS y de las soluciones de la graves cuestiones actuales que están poniendo seriamente comprometidas la supervivencia de la especie humana y de los demás seres vivos. Este trabajo se enmarca en la Cátedra CTS+I, grupo educación, apoyada por la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía

RESUMO

Com este artigo, objetivo apresentar um alerta para a falta de contundência da educação tecnológica e, por extensão, da educação formal como um todo, especialmente relativa às análises das relações CTS e às soluções das graves questões contemporâneas, que vêm comprometendo a sobrevivência da espécie humana e dos demais seres vivos. Estamos passando do limite da passividade e nos tornando quase que coniventes a um processo civilizatório suicida, elitista e, perigosamente, cruel.

As variáveis em jogo no tabuleiro complexo das sociedades do norte e do sul do planeta, em algum momento, há de se constituir em objetos de trabalho docente, o que ajudará a superar os apassivados sistemas educacionais no mundo inteiro e, ao mesmo tempo, a contribuir para a formação de uma mentalidade que priorize o bem-viver e a equidade social.

Considerando o desafio aqui esboçado, alguns autores contemporâneos de diferentes áreas me auxiliarão na defesa dessa ideia, cujo ponto de ruptura exige uma desobediência ao equivocado processo civilizatório vigente que, se ignorado no plano educacional, poderá ter consequências nefastas e irreversíveis à humanidade. Em síntese, a partir das reflexões acerca da equação civilizatória, busco evidenciar as variáveis e os elementos fundamentais envolvidos nessa finalidade no intuito de auxiliar projetos e ações capazes de reverter tal cenário.

Palavras-chave: educação desobediente, equação civilizatória, CTS, variáveis contemporâneas

A CATÁLISE

 À medida que nos aprofundamos em determinados temas, vamos sofrendo uma catálise que acelera muitas reflexões e impinge certas decisões mais radicais nas relações de poder na sociedade moderna. Além da larga experiência no magistério, das inúmeras participações em eventos nos mais variados espaços da educação e minha lida diária em examinar as diversas correntes do pensamento humano, o motivador maior para a revolução intelectual de minhas ideias são, indubitavelmente, os livros de autores contemporâneos vivamente preocupados com o processo civilizatório. Eles têm sido meus companheiros inseparáveis e consultores fundamentais, que me levaram a bradar, de modo categórico, certa “desobediência” da educação para ocupar lugar prioritário nos debates e análises da vida em sociedade.

Jean-Claude Guillebaud (2003) me acendeu ainda mais a vontade de ousar a pensar e a me expor a tais desafios, ao iniciar seu ensaio com uma reflexão de Georges Bataille em seu livro “A reinvenção do mundo” , onde manifesta suas limitações e desejos de estabelecer diálogo, de gerar ideias contrastantes e generosas:

Eu gostaria de ajudar meus semelhantes a se habituarem à ideia de que a reflexão é um movimento aberto. Um movimento que nada tem a dissimular, que nada tem a temer. Mas, na verdade, os resultados do pensamento estão estranhamente sujeitos à competição e às suas provas. Ninguém consegue desligar completamente o que pensa da autoridade real que a expressão deste pensamento virá a ter. E esta autoridade se adquire no decurso de jogos, cujas regras tradicionais, um tanto arbitrárias, comprometem aquele que se expressa a fazer crer que seu pensamento é uma operação definitiva e sem falhas. É uma comédia bastante desculpável, mas ela isola o pensamento em revoadas de pássaros que nada mais tem a ver com uma caminhada real, necessariamente dolorosa e aberta, sempre em busca de ajuda e jamais de admiração. (BATAILLE apud GUILLEBAUD, 2003, s/p).
 Trago para mim essas breves ponderações e proponho, entre os pares na academia, esse sentimento de leveza e liberdade de pensamento. Ideias já existiram com mais contundência em alguns setores do ensino superior, onde incalculáveis pensadores traduziam as relações entre os seres na/da sociedade humana. Parece que de tempos para cá as pesquisas sobre o desenvolvimento tecnológico colocaram para escanteio aquelas produzidas sobre o desenvolvimento humano de forma articulada e inseparável. Isso é grave! Muito grave.


GUILLEBAUD, J.C. A reinvenção do mundo, um adeus ao século XX. Rio de Janeiro: Bertrand Brasil, 2003.
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Walter Antonio Bazzo – walter.bazzo@ufsc.br
Professor Titular da Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC)
Departamento de Engenharia Mecânica EMC/CTC
Coordenador do Núcleo de Estudos e Pesquisas em Educação Tecnológica (NEPET)
Professor no Programa de Pós-Graduação em Educação Científica e Tecnológica (PPGECT)
88.040-900 – Florianópolis – SC – Brasil

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Acceder al número 33


La innovación en patrimonio cultural: un espacio de confluencia de diversas bases de conocimiento

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Elena Castro-Martínez y Román Fernández-Baca Casares


Diversos autores han reflexionado sobre los tipos de conocimientos que se transfieren e intercambian en los procesos de innovación y cómo esos diversos tipos dan lugar a estrategias diferenciadas por parte de las empresas, por más que se pueden encontrar similitudes entre las empresas de los diversos sectores empresariales. Estas estrategias diferenciadas también son importantes para orientar las políticas de fomento de la innovación, diferentes en función del tipo de sectores y de comportamientos que se pretendan promover en un territorio determinado.


En este WP se estudian los procesos de innovación en el sector del patrimonio cultural, con especial hincapié en las bases de conocimiento presentes en él, que determinan el alcance de las innovaciones y los agentes que participan en esos procesos. Para ello, se analiza el papel del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) en los procesos de innovación de este sector en Andalucía, región con un patrimonio histórico muy destacado, y sus interacciones con los diversos actores involucrados en la investigación, conservación y protección del patrimonio. La hipótesis es que el sector del patrimonio cultural precisa la incorporación de conocimientos de diversa naturaleza y que, en estas circunstancias y, dado que las empresas del sector son muy pequeñas, el IAPH desempeña, en el contexto de Andalucía, un papel destacado como centro difusor y dinamizador de conocimiento e innovación.


El estudio muestra que el sector del patrimonio es un sector en el que confluyen los tres tipos de base de conocimiento identificados por Asheim y colaboradores (analítico, sintético y simbólico). La investigación en los diversos ámbitos científicos involucrados es fundamental, tanto para crear nuevo conocimiento que oriente sus diversas actividades y les permita desarrollar y aplicar los nuevos enfoques en la conservación del patrimonio, como para conocer en profundidad el contexto en el que se crearon las obras estudiadas y desarrollar habilidades técnicas y metodologías de utilidad en sus respectivos ámbitos profesionales. Por su parte, es un sector en el cual el conocimiento tácito es muy importante, por lo que la rápida evolución de las nuevas tecnologías –instrumentación, tecnologías de la información y de las comunicaciones- que se pueden utilizar para mejorar las actividades ligadas a la conservación y valorización del patrimonio y su impacto hacen que centros como el IAPH tengan, entre sus misiones, la difusión a los actores de estos avances, lo que exige codificar el conocimiento, transformarlo en explícito, en forma de guías, metodologías, buenas prácticas, etc. Por otro lado, como el propio concepto de patrimonio es un constructo social, el conocimiento simbólico (importante en todos los ámbitos de la cultura) es aquí relevante y, además, en el centro se debe desarrollar un trabajo creativo en diversas actividades, por ejemplo, en las etapas de difusión social de sus actividades de conservación, con el fin de hacerlo más ameno y atractivo para los diversos públicos. Finalmente, en este sector es muy importante el saber quién, pues se trabaja en torno a proyectos en los que se deben incorporar los profesionales capaces de aportar el enfoque o los conocimientos requeridos en cada caso.


la_innovacion_en_patrimonio_cultural_un_espacio_de_confluencia_de_diversas_bases_de_conocimiento.pdf


Las paradojas de la cohesión social en América Latina

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Nicolás M. Somma
Ph.D. en Sociología por la Universidad de Notre Dame (EE. UU.). Es profesor asistente del Instituto de Sociología de la Pontificia Universidad Católica
de Chile. Sus áreas de docencia e investigación son la sociología política, los movimientos sociales y la sociología histórico-comparada. Es coautor del libro
Vínculos, creencias e ilusiones: la cohesión social de los latinoamericanos
(2008). Ha publicado artículos en varias revistas, incluyendo Comparative Politics, Party Politics
,
Acta Sociológica
,
Journal of Historical
Sociology
,
The Sociological Quarterly
,
Sociological Perspectives e Interface: a Journal for and about Social Movements. Es Jefe de Magíster del Instituto de Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) e Investigador Asociado del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, Chile.
Eduardo Valenzuela
Es Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, profesor titular del Instituto de Sociología de la misma universidad, y D.E.A. de la École des Hautes Études en Sciences Sociales, Francia. Sus áreas de investigación y docencia son la teoría sociológica,
sociología de la cultura, sociología comparada, sociología de la religión y de la familia, y sociología de las drogas y el crimen. Ha realizado estudios en
la línea de la comprensión hermenéutica, la moral, cultura popular y consumo de drogas en contextos de vulnerabilidad social, entre otros. Es coautor del
libro Vínculos, creencias e ilusiones: la cohesión social de los latinoamericanos (2008). Sus artículos han aparecido, entre otros, en las revistas
Social Forces, European Journal of Social Theory
,
Revista Pyscké
,
The Journal of International Drug, Alcohol and Tobacco Research , y
Journal of Health Studies . Es Investigador Principal del Centro Interdisciplinario de Estudios Interculturales e Indígenas.

Llama la atención que las sociedades latinoamericanas, aun con sus problemas innegables, sigan funcionando y en pie.
Esto plantea una paradoja: ¿cómo es posible que estas sociedades se mantengan relativamente cohesionadas dados los problemas crónicos que enfrentan

Acceder: https://www.redalyc.org/html/3575/357535434004/


Analysis of EU-CELAC Collaboration in Science, Technology and Innovation

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The scientific and technological cooperation between LAC and the EU has been a priority, both at the bilateral, as well as at the bi-regional level, increasingly gaining importance and space in the bi-regional dialogue with an independent set of political STI collaboration agreements between the EU and Argentina, Brazil, Chile and Mexico, as well as an independent EU-CELAC STI Senior Officials Dialogue and a number of thematic or general support projects under the EU Framework Programmes.

The objective and mutual interest is not only to increase scientific knowledge, but also to tackle cross-border societal challenges such as climate change, sustaina Eble energy, health and other.

The analytical report, not yet finalized, includes an overall description of the STI landscape in LAC, and an analysis of the STI collaboration between EU and LAC, describing the cooperation in different levels and analysing the participation of LAC countries in the EU Framework Programmes.

Main findings:

  • A main feature of the cooperation in STI in LAC is a large heterogeneity in the level of development of the national systems
  • When looking at the bi-regional STI cooperation, the lack of a common organisation in LAC for research activities is a great barrier for bi-regional research activities between LAC and EU.
  • LAC participation in EU Framework Programmes is very heterogeneous and a general lack of knowledge of the programmes is perceived. Efforts should be made to increase awareness through dissemination events and material.

Mapping and Analysis of Academic Networks and Mobility Schemes between the EU and LAC

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The report aims at identifying key actors, instruments and schemes of EU-LAC academic cooperation as well as of patterns and trends of bi-regional mobility of researchers and to explore opportunities for connectivity and up-scaling of bi-regional mobility and cooperation between the EU and LAC. The report thus covers three different dimensions of mobility and academic cooperation between LAC and the EU:

A general stock tacking and mapping exercise of Academic networks and mobility schemes

There is a rich system of different academic networks in place both in LAC and the EU. The stock-taking exercise included in the report identifies 197 academic networks, mobility schemes and cooperation projects, of which 87 are institutionalised and ongoing academic networks, the remaining being more temporary schemes and cooperation projects.

Furthermore, the LAC national schemes are analysed in terms of aims and extension. EU and LAC mobility schemes differ notably in extension and geographical coverage; while the EU with Erasmus+, ERC and MSCA operate regionally and even bi-regionally, the LAC schemes of academic mobility are mostly limited to a national level.

Analysis of mobility trends and patterns (e.g. in FP7 and Horizon2020)

The report analyses the patterns of LAC participation in Erasmus+, the Framework Programmes and European Research Council grants. Overall, it is clear that the countries with more scientific presence internationally (Brazil, Argentina, Mexico, Chile and Colombia) are forefront countries also regarding participation in the abovementioned schemes.

In terms of LAC funding, an analysis in made to survey the funding sources in WoS co-publications (a total of 176,507 EU-LAC co-published documents from 2005 to 2017), ranking the 10 most active Latin American funding agencies and number of funded publications, as well as the 10 most active European funding agencies.

In-depth examination of needs and potentials for the up-scaling of bi-regional cooperation and mobility

The report addresses seven bi-regional academic mobility networks to obtain more in-depth information, analyzing their approach to cooperation, organizational structure, key challenges and needs for support in order to extract good practices and the following recommendations:

  • EU to establish a Service Facility for Support of International Cooperation in R&I
  • Further stock-taking to align bi-regional research and mobility programmes
  • Reinforced funding commitment from EU and LAC funding agencies
  • Use university associations in both regions to up-scaling and strengthening mobility and cooperation.

Literature repository on EU-CELAC cultural relations

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The literature repository on EU-CELAC cultural relations gathers the relevant literature - mainly published during the last 10 years - on cultural cooperation between the European Union (EU) and Latin America and the Caribbean (LAC).

The repository is publicly available at www.eulac-focus.net and has two objectives: on the one hand, to ease the research and the analysis of the state of the art with regard to cultural relations between the EU and LAC; and, on the other hand, to provide an open source database with a keyword search system, containing links to web documents and bibliographic references.

The repository includes 121 documents, divided into the following categories:

  • Firstly, 11 treaties or agreements of a strict juridical nature. Seven of these are treaties fostered by United Nations organisations, three are agreements between the European Union and the Caribbean or Central America, and one is a convention fostered by the Organization of American States.
  • The second group is comprised of 20 declarations and political recommendations approved by international organisations or by the European Union, with different degrees of normative power. Among these documents, the Ibero-American Cultural Charter stands out due to its political importance within the region, as well as the Agenda 21 for Culture.
  • The third cluster consists of 42 experts’ documents and 21 academic publications that analyse and reflect critically on different aspects of cultural relations.
  • Finally, 8 documents of high interest are incorporated into the repository. Most of these documents emerge from international bodies, even though some come from private or mixed organisations.

You can access the repository freely on: Can be accessed at www.eulac-focus.net/publications--repository/repository/  


Synthesis Report on Cross-Cutting Topics - Mobility, Inequality, Diversity and Sustainability in the EU-CELAC relations

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Synthesis Report on Cross-Cutting Topics - Mobility, Inequality, Diversity and Sustainability in the EU-CELAC relations.

This Synthesis Report analyses four cross-cutting topics – mobility, inequality, diversity and sustainability – in the EU-CELAC scientific, social and cultural relations. The aim of the report is to identify similarities and differences between EU and LAC in these fields and topics, and propose lessons learned on trans-sectorial exchange and analysis, taking into account the period from 1999 to 2018.

The four cross-cutting topics address significant aspects of EU-LAC relations. They are pertinent to all three dimensions of bi-regional relations considered in the project. They also play an important role within the UN framework and they are adequate to analyse the multidimensionality of the “new paradigm” on Development that has been developing during the implementation of the project. Overall findings include:

  • The EU considers that Latin America is a key partner when it comes to facing current global challenges. However, this is often conceived as a request to support the EU’s own ideas to address and solve global problems. The EU’s willingness to learn seriously from Latin America and to support proposals developed in the region is rather limited.
  • The crisis in the euro zone has massively changed the external perception of the European integration process. Furthermore, the way in which the EU and many of its member countries treated refugees, the lack of solidarity responses from many European countries and the xenophobic outbursts fuelled by speeches by the extreme right-wing have seriously damaged the prestige of the EU as a “normative power”.
  • A central element of bi-regional relations between the EU and CELAC is that both regions have developed different levels of agency. The EU has a recognized agency. Although the 33 independent countries of LAC are represented in CELAC, it is not an organization with its own competences. This lack of agency on the part of LAC has encouraged the EU to develop the bi-regional agenda at three different levels: first with LAC as a region; second with sub-regions; and third with individual countries.
  • A major institutional asymmetry in the EU-LAC relationship is the fact that beyond the political dialogue, a large part of bi-regional relations is implemented through instruments to fund common programmes and activities which stem almost exclusively from the EU.
  • A particular challenge for bi-regional relations between the EU and CELAC is to strengthen the participation of the Caribbean countries in bi-regional structures and processes.
  • Despite the increasing visibility of culture at multilateral levels, the cultural dimension of EU-CELAC bi-regional relations is less pronounced than the scientific and social dimensions. Within the bi-regional framework of EU-CELAC relations, the cultural dimension remains exclusively at the level of political dialogue.
  • Both EU and CELAC attribute central importance to the scientific dimension within the respective processes of regional integration and share the aspiration to cooperate in the scientific area at international scale. One of the major challenges for bi-regional mobility in the scientific dimension is to reduce structural inequalities between EU-CELAC and within the regions, achieve a more balanced relation between brain gain and brain drain, in the sense of a more symmetric knowledge circulation and a less disparate spatial and temporal pattern of mobility.
  • In the scientific dimension of bi-regional relations, inequality is framed on several levels related to the opportunities regarding participation in international, bi-regional collaboration. These include disparities among regions, countries, and regions within countries as well as disparities between institutions and language skills.
  • With regard to bi-regional cooperation in research for innovation and competitiveness, it seems necessary to consider that Universalist models of innovation face a crisis of both technical reproducibility and social support. The geography of innovation is completely unequal.
  • Creating the framework for labour migration is one of the most important aspects in addressing the issue of migration at the bi-regional level.
    The assessment of bi-regional efforts to combat drug trafficking and the associated crime and social problems depends on what standards are set. On the positive side, the long-term dialogue has strengthened mutual trust. However, despite all cooperation, it has not been possible to significantly reduce the production, trade and consumption of drugs and related crime.
  • In the social dimension of bi-regional relations, the inequalities addressed include economic inequality, gender- and ethnic-based inequality, and the challenge of social cohesion. As they apply to Latin America and the Caribbean as a deeply unequal region, these inequalities have had a profound impact on bi-regional relations between LAC and EU.
  • Sustainability and sustainable development are significant issues of political agreement in the bi-regional relationship between the EU and (CE)LAC. A common vision exists in the area of climate change mitigation and adaptation. It remains a challenge to dissociate the social dimension of bi-regional relations from a classic North-South development agenda in which partner countries are expected to improve one-sidedly even as the EU is deeply implicated in Climate Change as a major producer of greenhouse gas emissions.
  • Cooperation should give more attention to areas such as the use of indigenous and traditional knowledge as well as the “use of nature-based solutions”. This would be a counterweight to the already much stronger role of various actors in the business sector whose participation is encouraged through Corporate Social Responsibility.

A revolução das máquinas

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Carlos Vogt. ComCiência. O que sabemos sim é que a interação, cada vez maior e mais intensa, do homem com a máquina, da máquina com o homem e da máquina com a máquina, criará, como está criando, novos tipos de intersubjetividade, possibilitando novas formas de emoção e de sensação que também desconhecemos e que, por isso, a exemplo dos estados de consciência, não temos como nomear.

 

 

Dentro do hábito de classificar, ordenar e constituir princípios de explicação – o que é também uma tendência, um traço cultural e uma característica das formas de organização do conhecimento –, está o arrolamento de fatos, eventos, datas e acontecimentos que se apresentam como marcos da história da humanidade e de suas transformações.

Assim, no século XX, três grandes marcos do avanço do conhecimento científico e tecnológico são apontados: o Projeto Manhattan, que produziu também a bomba atômica, o Programa Espacial, que, em 1969, levou o homem à lua, embora boa parte da população do planeta ainda ignore o feito ou nele não acredite; o Projeto Genoma, possível científica, técnica e tecnologicamente graças, de um lado, ao desenvolvimento da genética – ao longo do século – e à descoberta do DNA, no início dos anos 1950, e, de outro, ao surgimento da bioinformática e da biotecnologia.

Acrescente-se a isso a velocidade sempre crescente das novas tecnologias de informação e de comunicação, as NTICs, e tem-se o cenário estabelecido das condições propícias a grandes transformações não apenas no mundo das tecnociências, mas no universo, não menos complexo, das relações sociais, políticas e culturais da contemporaneidade.

Estamos, de fato, na iminência de uma nova revolução no mundo moderno? A quarta, na ordem cronológica de grandes acontecimentos indicados como marcos das transformações do homem em sociedade, da sociedade dos homens e do conhecimento, visto como a energia de deslocamento da nave dessa aventura?

Se aceitarmos a cronologia das descobertas e invenções que balizaram as grandes mudanças ocorridas nas relações de produção e de trabalho na história recente da humanidade, a resposta é sim.

De fato, a primeira dessas revoluções tem como marco fundador a descoberta, em fins do século XVII, da máquina a vapor e a transformação da energia térmica em energia mecânica. O padrão de produção manual é substituído pela mecanização numa escala tal que domina o século XVIII e se estende até o começo do século XIX. Com a eletricidade, na metade do século XIX, nova mudança radical, que torna possível a produção em massa.

Um terceiro momento nesse processo transformador se dá após a Segunda Guerra Mundial, no século XX, com o advento da eletrônica e das tecnologias de informação e de comunicação.

Posto assim, parece simples, mas não é. Ao contrário. O impacto de cada uma dessas mudanças sobre o conjunto das relações sociais, políticas, econômicas e culturais foi enorme e definitivo em cada época de suas prevalências e nas consequências acumuladas, nos caminhos estabelecidos e percorridos por sucessivas gerações que, agora, vivem a expectativa, os receios e as esperanças das transformações que se anunciam sob o tópico da quarta revolução industrial, ou revolução industrial 4.0.

“A quarta revolução industrial”, como diz Klaus Schwab, diretor executivo do Fórum Econômico Mundial e autor de um livro de referência indispensável sobre o tema[1], “não é definida por um conjunto de tecnologias emergentes em si mesmas, mas pela transição em direção a novos sistemas que foram construídos sobre a infraestrutura da revolução digital”.

A automatização total das fábricas, que já vem ocorrendo em um projeto da Alemanha, desde 2013, tornou-se possível graças aos sistemas ciberfísicos tornados realidade pelos avanços da internet, em particular da internet das coisas e da computação em nuvem.

É um mundo totalmente transformado este que se anuncia pela voz, não profética, mas virtual, das tecnociências, sobretudo das TICs e da biotecnologia.

Na hipótese otimista, se as máquinas se ocuparem de tudo, sobrará ao homem o ócio criativo, que é também o título de um dos livros de Domenico De Masi, que marcou época e influenciou leitores espalhados pelo mundo à espera intelectual, às vezes também existencial, desse paraíso da digna vagabundagem na Terra.

Na hipótese mais pessimista, o humanismo e o liberalismo, levados às últimas consequências de seu desenvolvimento, causarão sua própria ruína e o homem, enfim, inútil, militar e economicamente, será vencido e dominado pela inteligência, sem consciência, das máquinas e de super-homens, poderosos, inteligentes e conscientes, embora não se saiba, com quase nenhuma certeza, quais os estados de consciência que os caracterizariam, nos cenários desse mundo transformado e em transformação[2].

Não sabemos, ou sabemos muito pouco ainda sobre esse futuro imediato, até porque o que sabemos sobre o cérebro do homem, embora muito sobre o que já se soube, é pouco em relação à vasta complexidade de seu funcionamento.

O que sabemos sim é que a interação, cada vez maior e mais intensa, do homem com a máquina, da máquina com o homem e da máquina com a máquina, criará, como está criando, novos tipos de intersubjetividade, possibilitando novas formas de emoção e de sensação que também desconhecemos e que, por isso, a exemplo dos estados de consciência, não temos como nomear.

O mundo se transforma e com ele o homem que o transformou, desta vez na companhia das máquinas que são, não apenas a causa, mas também agentes ativos dessa transformação.

[1] Klaus Schwab: A quarta revolução industrial, Edipro, São Paulo, 2016.

[2] Ver, por exemplo, os livros de Yuval Noah Harari, Sapiens – uma breve história da humanidade, LPM, Porto Alegre, 2015 e Homo Deus – uma breve história do amanhã, Cia. das Letras, São Paulo, 2016.


Qualidade na pós-graduação vai além da produção de artigos

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Por Luanne Caires

Programas considerados de excelência no Brasil aliam boa produtividade acadêmica a um ambiente autônomo e criativo de formação

Em 2018, a Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (Capes), responsável pela avaliação dos programas de pós-graduação no Brasil, recebeu 84 denúncias de cursos de mestrado e doutorado que funcionavam sem reconhecimento da coordenação no país. As denúncias foram encaminhadas ao Ministério Público e reacenderam o debate sobre a qualidade da formação oferecida aos estudantes de pós-graduação.

Se, de um lado, há instituições mal-intencionadas que oferecem formação não qualificada, de outro há programas que representam positivamente o que é esperado em termos de formação de pessoal. A Capes define uma série de critérios, os quais incluem qualidade da produção científica, qualificação dos professores e inserção social do programa. Com base nos critérios, os programas são classificados em uma escala de 1 a 7.

Os programas de pós-graduação buscam sempre se aperfeiçoar rumo à nota 7. Além de ter implicações práticas diretas no funcionamento da pós-graduação, o número é usado como base para estudantes escolherem seus cursos, e para agências de fomento orientarem suas políticas de financiamento. Adicionalmente, a própria Capes usa as notas para balizar a distribuição de recursos para os programas de pós-graduação, de modo que aqueles com notas mais altas recebem mais bolsas e verbas de custeio.

Avaliação CAPES

A avaliação do Sistema Nacional de Pós-graduação (SNPG), orientada pela Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (Capes), tem como objetivo certificar a qualidade dos programas de pós-graduação no país e gerar dados que subsidiem a distribuição de recursos para o fomento à pesquisa e orientem políticas públicas no setor.

O processo de avaliação é realizado a cada quatro anos e conta com a participação de consultores da comunidade acadêmico-científica nacional, que definem critérios específicos para cada uma das 49 áreas de conhecimento consideradas. Com base nos critérios estabelecidos para cada uma das áreas, os programas são classificados em uma escala de 1 a 7.

Conceitos 1 e 2: programas com desempenho insuficiente para permanecer em funcionamento e que serão desativados.

Conceito 3: programas de qualidade regular, que poderão continuar funcionando desde que subam de nota nas avaliações seguintes.

Conceito 4: programas considerados bons.

Conceito 5: programas considerados muito bons.

Conceitos 6 e 7: programas considerados excelentes, que atendem a padrões internacionais de qualidade.

Embora pareça simples, a avaliação inclui algumas características contingenciais importantes. Por exemplo, programas que possuem apenas curso de mestrado não podem receber notas superiores a 5, mesmo que sejam excelentes em todos os critérios. Do mesmo modo, programas que não atendam aos critérios de internacionalização, que caracterizam os conceitos 6 e 7, também não atingem as notas mais altas da avaliação, mesmo que sejam ótimos em atender a demandas regionais.

Na área de Biodiversidade, que abrange 141 programas de pós-graduação em Ecologia, Zoologia, Botânica e Oceanografia Biológica, aqueles considerados com conceitos 6 e 7 já somam 26, segundo a última avaliação quadrienal (2013-2016).

O que leva um programa de pós-graduação a ser tão bem avaliado? A resposta tem múltiplas facetas e reflete um amadurecimento da própria visão de ciência e educação em cada instituição.

Para Paulo Inácio Prado, vice coordenador do programa de pós-graduação em ecologia da USP, um dos fatores de sucesso é se preocupar menos com os indicadores de qualidade e mais com o que eles devem indicar. Ele dá o exemplo da produção científica dos estudantes, um dos critérios utilizados pela Capes na hora de avaliar os programas de pós. “Temos hoje um dos melhores indicadores de produção discente na área de ecologia, tanto em quantidade quanto em qualidade, como destacado na última avaliação da Capes. Porém, nunca definimos isso como uma meta institucional do programa ou criamos regras para forçar publicação pelos estudantes, como exigir envio de artigos a revistas para conceder o diploma. Pensamos que, com uma formação adequada, naturalmente a produção iria aumentar e os alunos iriam publicar mais e melhor”, explica Paulo Inácio.

Diferentes contextos, estratégias convergentes
Embora a realidade de cada programa de pós-graduação seja muito particular, dependendo da composição de seu quadro de professores, da procedência dos alunos, da existência de agências de financiamento no estado e das características da sua área de atuação, algumas diretrizes gerais podem ser identificadas como comuns a programas bem avaliados. A primeira delas diz respeito ao engajamento do corpo docente em reformular as práticas institucionais. Isso porque são os professores que ocupam a maioria das vagas nas comissões que coordenam cada programa, estabelecendo diretrizes para seu funcionamento. Também são eles que definem os critérios de avaliação das áreas de que fazem parte, já que a avaliação quadrienal dos cursos na Capes é feita por comitês de área compostos por pesquisadores e professores convidados. O convite é feito pela Capes e se baseia em comprovada competência dos convidados em pesquisa e ensino na pós-graduação.

Número de programas de pós-graduação na área de Biodiversidade avaliados pela Capes. A avaliação vai de 1 a 7, sendo que as notas 6 e 7 referem-se a programas considerados excelentes. Os cinco programas de mestrado profissional, que possuem entre notas 3 e 4, não foram considerados no gráfico. Fonte: Avaliação quadrienal da Capes de 2017.

Rafael Loyola, coordenador do Programa de Pós-graduação em Ecologia e Evolução da Universidade Federal de Goiás (UFG), destaca a política de contratação de professores como um dos fatores fundamentais para os bons resultados nas avaliações, passando do conceito 5, em 2009, para o atual conceito 7. Com a criação do curso de graduação em Ecologia e Análise Ambiental e a expansão universitária promovida pelo Programa de Apoio a Planos de Reestruturação e Expansão das Universidades Federais (Reuni), houve um impulso na contratação de docentes. “Entre 2009 e 2012, o Departamento de Ecologia ganhou sete professores, a maioria jovens, saindo do doutorado ou pós-doutorado, com uma vocação de independência na pesquisa e produção de qualidade. Isso foi muito interessante para o programa ter professores animados, com disposição para orientar e que acrescentam na qualidade de publicações”, afirma Loyola.

Outro aspecto que beneficia a qualidade é um maior acompanhamento e discussão dos projetos de pesquisa em andamento. Para isso, o Programa de Pós-graduação em Ecologia da USP adotou os chamados comitês de acompanhamento, inspirados nos “advisory committees” de universidades internacionais. Cada comitê é formado por um pós-graduando, seu orientador ou orientadora e pelo menos mais dois doutores externos ao projeto, que acompanham o andamento do trabalho e oferecem críticas e sugestões. “A gente tinha um tempo de titulação muito alto. Quando criamos os comitês, o tempo médio de conclusão do mestrado era de 37 meses, quando o recomendado pela Capes era de 30. Nós, professores, assumimos que somos corresponsáveis por isso e que não dá para o aluno diminuir o tempo de titulação sem um suporte. O comitê veio para ajudar que os planos de pesquisa fossem cumpridos ou ajustados a tempo de não prejudicar o tempo de conclusão das dissertações ou teses”, explica Paulo Inácio.

O modelo é tão eficiente que passou a ser replicado em outros programas da área, como os Programas de Pós-graduação em Ecologia da Universidade Estadual de Campinas (Unicamp) e da Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ). Além disso, programas de pós-graduação em outras áreas têm demonstrado interesse nos comitês. “Nosso programa foi procurado pelos programas de pós-graduação em Genética e em Fisiologia do Instituto de Biociências da USP para entender como funcionam os comitês de acompanhamento. O programa de Genética inclusive já adotou esse sistema”, complementa Paulo Inácio.

A busca por boas práticas também depende de boas políticas de auto-avaliação. No Programa de Pós-graduação em Ecologia e Biomonitoramento da Universidade Federal de Bahia (UFBA), a tradição de refletir sobre metas e resultados alcançados contribuiu para que o programa saísse do conceito 3 e atingisse o conceito 6 em menos de 20 anos. Dentre as metas estabelecidas, algumas eram diretamente voltadas para os critérios da Capes, como controle da produção acadêmica e tempo de titulação. Outras eram definidas com base nas concepções do corpo docente sobre o que representa uma pós-graduação relevante. Neste segundo grupo, o objetivo era valorizar as conexões entre ecologia e epistemologia, além da interface com a gestão ambiental. “Acredito que essas políticas só foram bem-sucedidas porque o programa estabeleceu uma tradição contínua de formulação de suas metas, de estratégias para alcançá-las e da avaliação de seus resultados”, afirma Pedro da Rocha, vice coordenador do programa entre 2009 e 2011.

Artigos científicos são importantes, mas não são tudo
De todos os fatores de avaliação da Capes, a produção intelectual, especialmente de artigos em revistas científicas, é a que mais pesa para professores e estudantes. O Brasil hoje ocupa a 13ª posição em termos de produção acadêmica no mundo e o crescimento no número de publicações se deve ao crescimento dos programas de pós-graduação nas universidades, como indica o relatório sobre a pesquisa brasileira divulgado pela Capes no começo de 2018. O destaque no cenário de produtividade mundial em parte se deve à cobrança da Capes por publicações. Em artigo publicado em resposta ao pesquisador Joern Fischer sobre a obsessão do meio científico com métricas quantitativas de produção, Loyola e dois colegas da UFG argumentam que, entre os pesquisadores com bolsa de produtividade do Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq), não existe o perfil de cientista que produz poucos artigos e tem alto impacto. É como se não houvesse publicações de qualidade sem uma certa cobrança por quantidade.

As publicações referem-se a periódicos, livros e anais de conferências nas áreas de ciência e engenharia na plataforma Scopus, de acordo com levantamento da National Science Board.

Apesar disso, os critérios de avaliação têm sido modificados para valorizar mais as boas publicações. Atualmente, a Capes avalia a qualidade de uma publicação com base na escala Qualis, um sistema que afere a qualidade da produção com base no veículo ou revista científica em que foi divulgada. A classificação das revistas vai de A1 a C, sendo A1 o nível mais elevado. Cada publicação feita em um programa de pós-graduação ganha um peso de acordo com a qualidade da revista e se reverte em pontos na avaliação do programa. “A Capes tem feito o exercício de valorizar a qualidade das publicações, não só a quantidade. Mas claro que há problemas. Da forma atual, a publicação de dois artigos B1 vale quase 50% da publicação de um artigo A1. Na prática isso diz que dois artigos em uma revista local são mais importantes do que um artigo na Science, o que não é verdade em termos de impacto e alcance que o artigo terá. Mas a crítica em relação à Capes é também uma crítica em relação aos próprios pesquisadores brasileiros. É preciso lembrar que nós somos a Capes”, afirma Loyola.

A ênfase demasiada na publicação também tem causado uma espécie de crise de identidade nos programas de pós-graduação. Os programas são espaços de formação de pesquisadores e não deveriam ter a publicação de artigos científicos como atividade fim. Para Paulo Inácio, relacionar a pós-graduação à produção acadêmica foi importante para alavancar a produção científica brasileira e treinar os estudantes, mas a ênfase na publicação se tornou exagerada ao longo dos anos. “É claro que é preciso um vínculo entre pesquisa e pós-graduação, mas a avaliação expressa que erramos a mão nisso. A pós-graduação tem uma lógica de aprendiz, em que a pessoa entra em uma oficina para aprender um ofício, e cujo foco é o processo, não o produto. Mas passamos a enfatizar demais a pesquisa e a produção científica, em uma atividade que não deveria perder de vista seu caráter essencialmente formativo, de aprendizado”, diz ele.

Aproximação com a sociedade
Segundo levantamento das características dos mestres e doutores do Brasil, divulgado pelo Centro de Gestão e Estudos Estratégicos (CGEE) em 2015, mais de 65% dos mestres e doutores no período entre 2009 e 2014 estavam empregados. Destes, cerca de 27% dos mestres e 11% dos doutores trabalhavam em empresas estatais ou privadas, o que indica que o mercado para pós-graduados fora da academia ainda é pequeno.

A atuação dos formados em outros espaços profissionais além da universidade impõe desafios aos programas de pós-graduação, que devem preparar seus estudantes para atividades além da publicação científica. Essas atividades incluem ensino e extensão universitária, que, juntamente com a pesquisa, formam o tripé do modelo universitário público brasileiro. Por meio de atividades diversificadas, os pós-graduandos podem ser preparados a desenvolver bons trabalhos em escolas, empresas e órgãos públicos, além de fortalecerem sua atuação como eventuais professores nas próprias universidades. Mas essas iniciativas precisam ser acompanhadas pelo aumento na demanda por profissionais com pós-graduação fora do ambiente acadêmico.

A valorização de outras atividades além dos artigos em revistas científicas é uma das características que parecem unir bons programas de pós-graduação. Um exemplo é a produção de guias e livros, que não têm tanto peso quantitativo na avaliação da Capes, mas geralmente têm uma linguagem mais acessível e são utilizados por um público amplo, aumentando a capacidade de influenciar políticas públicas.

X Encontro Paulista de Biodiversidade, que integrou pesquisadores, gestores ambientais e tomadores de decisão em agosto de 2018. Imagem: reprodução de Secretaria de Infraestrutura e Meio Ambiente do Estado de São Paulo.

E é justamente a relação da pós-graduação com políticas públicas e a dimensão social que precisa ganhar mais espaço e investimento. “Avaliar o impacto de formação e o impacto social de um programa de pós-graduação é bem mais difícil do que contar e classificar os artigos produzidos, mas é necessário que estas dimensões passem a compor o cerne do processo de avaliação da Capes”, afirma Pedro da Rocha. Para ele, a produção de uma ciência que contribua com soluções para a sociedade requer que os programas de pós-graduação formem profissionais capazes de dialogar com outras áreas de conhecimento e com setores não acadêmicos.

Pensando em ampliar o diálogo com outros setores sociais, a UFBA implantou o mestrado profissional em Ecologia e incluiu a linha de pesquisa “Ecologia aplicada à gestão ambiental” em seus cursos acadêmicos de pós-graduação na área. A implantação do curso ocorreu no mesmo período em que o Programa de Apoio a Núcleos de Excelência (Pronex) financiava um projeto na universidade voltado para a interação com setores sociais vinculados à área ambiental. A aproximação com profissionais de órgãos públicos, organizações não governamentais (ONGs) e empresas da área ambiental fez com que professores e estudantes identificassem oportunidades e desafios de integrar conhecimento científico básico e aplicado.

Os mestrados profissionais diferem dos mestrados acadêmicos por serem voltados para atender a demandas específicas do mercado de trabalho, enquanto os acadêmicos têm o objetivo de formar pesquisadores e professores que atuem na construção mais ampla de conhecimento científico. Apesar de sua importância, os mestrados profissionais ainda não recebem qualquer apoio financeiro da Capes. Em meio a dificuldades burocráticas e falta de interesse político, programas de pós-graduação com uma abordagem mais aplicada permanecem limitados a recursos provenientes do apoio de empregadores dos estudantes, muitos deles funcionários de agências públicas ambientais.

O papel dos estudantes
A preocupação com a qualidade além do simples atendimento dos indicadores de avaliação acaba por criar uma cultura institucional estimulante para os próprios estudantes. Em ambientes menos hierárquicos, em que a discussão de ideias entre professores e pós-graduandos é incentivada e em que há apoio a iniciativas do quadro estudantil, todos saem ganhando. Como forma de dar mais autonomia a seus alunos, os programas de pós-graduação em Ecologia da USP e da UFG estimulam que os alunos gerenciem a parcela da verba institucional destinada a eles, organizem os seminários científicos e criem grupos de discussão de temas relevantes para a pós-graduação como um todo. É o caso do “Café Existencial” na USP e da série de eventos “Caminhos e descaminhos” na UFG, que são iniciativas estudantis voltadas para a discussão de saúde mental no ambiente acadêmico e as dificuldades da profissão.

A participação dos estudantes nos processos de formulação de metas, estratégias e nas auto-avaliações também é fundamental. “São os estudantes que sabem, na prática, se o curso como um todo está sendo eficiente na formação, pois são eles que vivenciam a grade curricular, o processo de orientação, o resultado da administração cotidiana do curso. Quando os alunos não são chamados a participar do diagnóstico das atividades, ou são mas não participam, esta atividade não tem muita chance de sucesso”, afirma Pedro da Rocha. Além de acrescentar a perspectiva daqueles que compõem a maioria dos membros da pós-graduação, a participação estudantil é mais uma camada formativa, pois permite aos estudantes compreender os aspectos políticos e de gestão que permeiam o funcionamento de seus programas. Como consequência, saem mais preparados para assumir a posição de líderes e gestores e para promover o desenvolvimento científico e tecnológico do país.

Luanne Caires é bióloga e mestre em ecologia pela Universidade de São Paulo (USP). Tem especialização em Jornalismo Científico pela Universidade Estadual de Campinas (Labjor – Unicamp) e integra o programa Mídia Ciência (Fapesp).

Fuente: http://www.comciencia.br/qualidade-na-pos-graduacao-vai-alem-da-producao-de-artigos/


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